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martes, julio 10, 2012

Hablo de laburo.


Sentado en el despacho de la psicologa hablo de laburo.
Tirado en la cama con la computadora hablo de laburo.
Sentado frente a la computadora en la agencia, lógicamente hablo de laburo.
Con mis amigos, reunido, hablo de laburo.
Con conocidos, hablo de laburo.
Con los amigos de mis padres que me preguntan si hice tal aviso, hablo de laburo.
Con mi suegra, hablo de laburo.

Con mi novia, hablo de cualquier cosa, menos de laburo. Sino se aburre.

En la vida no todo es laburo.

También es hablar de otras cosas que dan placer:

jueves, abril 19, 2012

Piel de Gallina.

La buena publicidad siempre es creativa. Es decir, tienen en su ADN el gérmen de algo nuevo. Una idea es más o menos buena en la medida que ese gérmen se diferencia de su último antecesor. Cuando ese gérmen está muy lejos de su antecesor, hablamos de una innovación, cuando está cerca, hablamos de una buena idea.
Hoy, viendo los ganadores de un conocido festival vi un aviso que responde a la segunda opción que comentaba anteriormente. El gérmen no está tan despegado, pero el aviso está tan bien hecho que me dejó la piel de gallina y puedo decir que ese minuto y medio que dura, me puse sensible. Es la imagen, es la música, es el texto. Es todo junto. Es un hermoso aviso.

lunes, agosto 11, 2008

Through Fire and Flames


Cuando pienso en los momentos anímicos por los que vas pasando y te vas desenvolviendo en las cosas, creo que muchas veces las líneas entre el éxito y el fracaso son tan finas y asquerosamente débiles que habría que tener un psicólogo todo el tiempo al lado para poder digerir ciertas cosas y seguir adelante con pocas o ninguna secuela. La creatividad a veces se vuelve algo tan volátil y precocido como otras veces se convierte en el mejor y más apasionante juego del mundo. Encontrar el lugar en la cabeza para digerir tomarlo como un juego, teniendo en cuenta al margen que se trata de un trabajo o en mi caso un proyecto a futuro (espero que muy cercano), hace que se convierta en algo para lo cual hay que intentar madurar. No se si madurar como persona, sino hacer madurar determinadas zonas en la cabeza que te permitan ser como un niño jugando con plasticina sin dejar de lado que también va a ser un trabajo.

La palabra trabajo siempre me dio como un poco de miedo. No porque me de miedo trabajar, sino porque tenía en la cabeza la idea cocinada de que es un cubo en el cual te moves poco o nada. Es irónico que me de cuenta ahora de eso, cuando mi trabajo es como un cubo. Es en el conocimiento de una parte de las cosas que ves que la otra es lo mejor que te puede llegar a pasar en la vida. Es el momento en que te acordás lo que es estar enamorado de algo y es el momento en el que estarías dispuesto a dar muchas cosas por tenerlo cerca.

Nunca fui una persona muy drástica y mis decisiones más dramáticas son tomadas en procesos, de a poco y meditando siempre, pero podría asegurar que estoy enamorado, sin dudas de algo que siempre tuve adentro. Como ser un poco niño aunque sea una parte. Como arrancar el

sistema en Modo a Prueba de Fallos y cargar en el sistema solo las cosas que te sirven. Eso. Amor y ganas de hacerlo. Ahora mismo. No soy muy católico pero, Amén.